Conoce el Santo Grial de la criptografía histórica

El Manuscrito de Voynich es el libro más raro y misterioso del que se tiene noticia. No hay un solo criptógrafo o paleógrafo que haya podido descifrar su significado. Te contamos sobre él.

El Manuscrito de Voynich es un documento elaborado con 240 piezas de lo más fino de los pergaminos (vitela, piel de becerro recién nacido). Cuentan que Rodolfo II de Habsburgo lo obtuvo de las manos del matemático Jhon Dee y el ocultista Edward Kelly alrededor de 1580.

No se sabe cómo, sólo que fue cambiando de propietario hasta que en 1912 el bibliófilo polaco Wilfrid M. Voynich lo adquirió del monasterio italiano de Mondragone y lo conservó hasta su muerte, en 1930.

Más tarde, su viuda regaló la pieza y, en 1969, llegó donada a la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale, donde comenzó el revuelo por descifrar su contenido.


Gracias a pruebas de carbono 14 pudo descifrarse su fecha de fabricación, entre 1404 y 1438. Al comprobar su antigüedad, se desataron las especulaciones para identificar a su posible autor; primero se le atribuyó al monje franciscano Roger Bacon, luego al arquitecto florentino Antonio «Filarete» Averlino, también al botánico checo Jacobus Sinapius, y finalmente al mismo Voynich.


No fue sino hasta el 2019 cuando el misterio del Manuscrito de Voynich se resolvió: Gerard Cheshire, investigador de la Universidad de Bristol publicó en la revista Romance Studies que el texto había sido compilado por monjas dominicas, como una fuente de referencia para María de Castilla, reina de Aragón; dato que coincide con la fecha resultada de la prueba de carbono.


Según Cheshire, el manuscrito:


es un compendio de información sobre remedios a base de hierbas, baños terapéuticos y lecturas astrológicas que se centran en la salud física y mental de las mujeres, así como en la reproducción y crianza de los hijos.

Acerca de la lengua en la que se escribió, Cheshire asegura que su identificación fue un importante hallazgo lingüístico, pues se cree que es el único texto conservado en protorromance: ancestro de las lenguas romances (portugués, español, italiano, francés y rumano, entre otras).

Por la sucesión de fracasos para su traducción, no es exagerado que al Manuscrito de Voynich se le conozca también como el Santo Grial de la criptografía histórica.