¿Quién dice que la alta literatura no se lleva con la publicidad?

Es muy común que los eslóganes, anuncios o mensajes publicitarios resultan molestos y fastidiosos; pero también hay otros que son tan dulces, divertidos, rítmicos e incluso entretenidos que sin darnos cuenta se anidan en nuestra memoria y quedan durante años. ¿A qué se debe? Definitivamente al grupo creativo que está detrás de su manufactura.


Y aunque hay quienes afirman que una imagen dice más que mil palabras, lo cierto es que cuando van acompañadas de frases creadas por artistas de la palabra, el resultado es una verdadera obra de arte; como veremos en este breve repaso de escritores famosos que han dejado un legado en la publicidad.


Scott Fitzgerald (1896-1940)

Antes de que Francis Scott Key Fitzgerald se diera a conocer con su primera novela Al lado del paraíso (1920), pensó que podía hacer carrera en la publicidad y mejorar su economía; según sus planes, tendría tan buenos ingresos que sin problema podría casarse con Zelda Sayre (una joven de la alta sociedad de Chicago) y continuar con su verdadera pasión: la literatura.

En efecto, viajó a Nueva York y sin dificultad consiguió una plaza en la agencia Barron Collier; pronto llamó la atención por su ingenio para formular frases que a la fecha siguen reproduciéndose como: «Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia», «Los ricos tienen más dinero y los pobres, más niños», o «El dinero ha aniquilado más almas que el hierro cuerpos».

Pero definitivamente la frase que nació para quedarse en la mente del público junto con El gran Gatsby, fue el eslogan que escribió para una lavandería de vapor en Muscatine, Iowa: «We keep you clean in Muscatine» («Te mantenemos limpio en Muscatine»).


Dorothy Leigh Sayers (1893-1957

Iniciativa impulsada por la Unión Europea, Europeana collections es una biblioteca digital que proporciona acceso a más de 50 millones de archivos digitalizados: libros, videos, audios fotografías y otros materiales. Es una página amable para los internautas y siempre es buen momento para consultar su vasto catálogo. Para conocerla sólo tienes que hacer clic aquí. Dorothy Sayers fue una de esas mujeres precursoras: a los seis años aprendió latín por instrucción de su padre (un capellán y director de escuela); a los 23 publicó su primer libro, cuando las mujeres no lo tenían permitido; recibió su título universitario por sus estudios en lenguas clásicas y modernas; tuvo un hijo fuera de matrimonio y, mientras se dedicaba a él durante su primer año de vida, escribió once cartas autobiográficas que hoy se encuentran en la Universidad de Harvard. Durante los años veinte Dorothy Sayers trabajó para la agencia de publicidad londinense S H Benson's; experiencia que retomó después en una de sus novelas. Su paso por la publicidad fue de mucho éxito para ella y al que más tiempo de su vida le dedicó; en especial cuando hizo dupla con el artista plástico John Gilroy para la marca de mostaza Colman's Mustard y los anuncios del famoso tucán para la cerveza Guinness Zoo. El eslogan de Sayers para la cerveza Guinness es hoy toda una joya de la publicidad por su juego de palabras y la manera como aprovecha su musicalidad para sugerir otro mensaje:

If he can say as you can

Guinness is good for you

How grand to be a Toucan

Just think what Toucan do


Si él puede decir como tú

que la Guinness es buena para ti

qué grande es ser un tucán

piensa en lo que puede hacer un tucán







Xavier Villaurrutia (1903-1950)

Xavier Villaurrutia es uno de los grandes poetas, dramaturgos y críticos literarios mexicanos que, junto con Salvador Novo, Jaime Torres Bodet, Gilberto Owen y Jorge Cuesta, entre otros, fueron conocidos como los Contemporáneos en la primera mitad del siglo XX, por su participación en la revista literaria del mismo nombre.

Antes había fundado la revista Ulises y más tarde el Teatro Ulises con Salvador Novo; aunque no era muy benévolo con el cine nacional, escribió un gran número de reseñas y guiones cinematográficos para películas de directores como Fernando de Fuentes y Julio Bracho. Pero lo que pocos saben es que también incursionó en el terrero de la publicidad; a él se le atribuye el famoso eslogan «Mejor mejora Mejoral».

Con todo y que es frecuente que se le adjudique a Salvador Novo, basta recordar el no menos famoso poema de Villaurrutia, «Nocturno en que nada se oye», cuyo magistral manejo de la paronomasia es muy semejante al del eslogan: